La inteligencia artificial generativa está transformando la forma en que se realizan múltiples tareas laborales en Chile. Sin embargo, su avance no parece estar asociado a una sustitución masiva de trabajadores, sino más bien a una reconfiguración de las funciones dentro de distintas ocupaciones. Esa es una de las principales conclusiones del informe del Instituto UNAB de Políticas Públicas (IPP UNAB), que analiza por primera vez la exposición del mercado laboral chileno al uso real de herramientas de IA generativa.
El estudio muestra que la exposición a estas tecnologías se concentra especialmente en los empleos profesionales. Dentro de ellos, las áreas de Tecnologías de la Información y Enseñanza presentan los niveles más altos de interacción con herramientas de IA generativa, seguidas por otras profesiones vinculadas a la gestión del conocimiento.
Uno de los hallazgos más relevantes es que la IA está siendo utilizada principalmente como complemento del trabajo humano. En febrero de 2026, el 53,6% de los usos observados correspondió a actividades donde las personas interactúan, validan o perfeccionan los resultados entregados por la herramienta, mientras que el 43,5% se asoció a procesos más automatizados.
El informe destaca que una mayor exposición a la IA no implica necesariamente una mayor probabilidad de reemplazo laboral. Por el contrario, muchas ocupaciones combinan tareas que pueden apoyarse en estas tecnologías con otras que continúan requiriendo criterio profesional, interacción humana y capacidad de supervisión.
Asimismo, la investigación plantea importantes desafíos para la capacitación de trabajadores, la formación universitaria y la adopción responsable de estas herramientas en empresas y organizaciones.