El mercado laboral chileno registró un deterioro durante la última década, fenómeno que coincide con una pérdida de dinamismo económico, según un nuevo informe del Instituto de Políticas Públicas (IPP) de la Universidad Andrés Bello.
El análisis compara la evolución de Chile entre 2015 y 2025 con la de Bulgaria, Croacia, Malasia, Rumania, Turquía y Uruguay, economías que presentaban niveles similares de PIB per cápita al inicio del período.
Los resultados muestran que la tasa de desempleo en Chile aumentó desde 6,6% a 9% de la fuerza laboral, mientras el crecimiento anualizado del PIB per cápita descendió desde 2,66% a 1,1%. En paralelo, el salario mínimo mensual aumentó 44,8% en términos de paridad de poder adquisitivo, pasando de US$724 a US$1.048,8, mientras el PIB per cápita avanzó 10,9%.
El estudio también observa que este deterioro no estuvo acompañado de un aumento significativo de la informalidad laboral. De hecho, esta disminuyó desde 27,5% a 26,4%, mientras las horas efectivas trabajadas por ocupado retrocedieron 4%. Asimismo, el índice de libertad laboral cayó 5,7 puntos y la productividad aumentó 13,7%.
La comparación internacional revela una divergencia relevante. Mientras Chile redujo su crecimiento anualizado del PIB per cápita de 2,66% a 1,10%, el promedio de los países comparables aumentó de 2,82% a 3,12%. Según el ejercicio contrafactual desarrollado en el informe, si Chile hubiera mantenido un desempeño de crecimiento similar al de estas economías, la tasa de desempleo en 2025 habría rondado el 6%, cerca de un tercio menos que la observada actualmente.